domingo, diciembre 27, 2009

Ciudadanos irresponsables

Para todos los que intentamos activamente luchar por un mundo mejor, resulta extremadamente exasperante el comportamiento de nuestros conciudadanos. Los problemas, las injusticias, las derivas desastrosas nos rodean mientras que nuestra sociedad mantiene el rumbo como si fuera un conductor borracho que se dirige a un despeñadero.

Derrochamos mientras la gente pasa inmensa miseria, consumimos recursos energéticos al borde del agotamiento sin que por ello tomemos medidas para prepararnos para el futuro, asistimos a procesos de desforestación, a extinciones masivas de animales, a agotamiento y contaminación de recursos hídricos, a la esquilmación de recursos pesqueros y a mil desastres medioambientales, la población crece de forma insostenible para un planeta limitado. Hay ejemplos numerosos en temas más o menos graves en los que asistimos a situaciones dañinas e insostenible sin que avancemos en las soluciones.

Lo paradójico de la situación es sin embargo que no parece faltar conciencia de los problemas. Todos los asuntos mencionados están en la cabeza de casi todo el mundo y pueden constituir la base de charlas entre amigos en las que todos coincidimos en la gravedad del tema. Sin embargo todos volvemos a nuestra vida sin que parezca que ninguno tengamos ninguna responsabilidad en los asuntos comunes. ¿Como es posible conciliar esa aparente conciencia de los problemas con la inacción en las soluciones? Como ciudadanos individuales actuamos con la irresponsabilidad de niños pequeños que observan como los adultos se hacen cargo de los problemas. Nos lavamos las manos y nos seguimos quejando, pero puntualmente avalamos con nuestro voto las mismas políticas que criticamos. Mientras vivimos en una especie de feliz estupidez pensando que alguien tripula la nave y encontrará las soluciones que necesitamos. Sin embargo la nave la tripula gente sin escrúpulos, tan estúpidos como nosotros, que tan solo buscan beneficios egoistas inmediatos dejando a los siguientes las soluciones.

A estas alturas del partido todos debíamos de ser conscientes de nuestra capacidad para postponer las actuaciones hasta que ya no hay salida. Ha ocurrido ya muchas veces como para que nos podamos llamar a engaño, y sin embargo la magnitud de los problemas no parecen provocar un cambio de actitud. Y el tiempo se nos agota mientras las consecuencias de nuestros actos caen sobre nosotros. De nuestra capacidad de tomar las riendas de nuestros problemas depende lo que nos avecina. De dejar atras nuestra estúpida actitud infantil que piensa que son otros los que están capacitados de sacarnos de los problemas depende nuestro futuro.


domingo, diciembre 20, 2009

Toros no, pero...

Es este debate de los toros creo un mero asunto de plazos. Resulta anacrónico con los valores actuales de nuestra sociedad un espectáculo que se recrea en ver como se acaba con la vida de un animal. Tal cosa se refleja en el continuo descenso del interés de la gente por las corridas, y finalmente en que se vayan tomando medidas legislativas en su contra. Estoy convencido de que en 20 años ya no quedará ni debate.

Que el espectáculo, por más que pueda ser estéticamente bello para los entendidos, resulta poco edificante me parece indiscutible. Hace falta una absoluta falta de sensibilidad hacia el sufrimiento de los animales para poder llegar a entrar en mayores profundidades al respecto de su belleza. Como ya digo creo que el tematiene los días contados según la sociedad va adoptando nuevos valores, y sin embargo el tema me sigue resultando interesante. Es realmente una pena que el nacionalismo que todo lo emponzoña haya decidido tomar este asunto como su bandera. Flaco favor hacen a los anti-taurinos las adhesiones de los estúpidos de siempre que quieren convertir esto también en un debate de patrias. Como parásitos se suman a una causa justa para acabar enfermándola. Y digo que es una pena porque desnudo de argumentos tan falaces el debate da bastante juego.

Sabemos de sobra las razones de los enemigos de los toros, pero debo de admitir que sus defensores no presentan argumentos vacíos. Se centran estos en que el destino del ganado bovino no deja de ser el del sacrificio, y que comparativamente resulta mucho mas "natural" y "humanitaria" la vida de un toro de lidia, que pasa su crianza en libertad y que muere en una lucha por su vida, que las granjas estabuladas masificadas y las cadenas de montaje de los mataderos. Según ellos, las circunstancias de la muerte serían en cualquier caso el precio a pagar por una mejor vida anterior, dado que sin lo uno no habría lo otro. Tampoco resulta absurdo su defensa del espectáculo en si como una "educativa" enseñanza de las reglas de la vida. Se mata o se muere, se mata de hecho todos los días para poder comernos ese chuletón, y ocultar este hecho como si los filetes y el pollo nacieran en los árboles no resulta nada más que pura hipocresía.

En realidad admito que creo que tienen buena parte de razón, pero en cualquier caso sus motivos no me acercan a sus fines, sino que me llevan a plantearme el debate sobre el vegetarianismo y la ética del consumo de animales; un debate que creo que será mucho más vivo dentro de los mismos 20 años que citaba anteriormente, y en el que mis hábitos carnívoros estan en creciente discrepancia con mis principios.

sábado, diciembre 12, 2009

El dilema del prisionero, clave para la izquierda


Para quien no sepa nada de la Teoría de Juegos, y gentileza de Wikipedia

Dilema del Prisionero

El dilema del prisionero es un ejemplo claro, pero atípico, de un problema de suma no nula. En este problema de teoría de juegos, como en otros muchos, se supone que cada jugador, de modo independiente, trata de aumentar al máximo su propia ventaja sin importarle el resultado del otro jugador. Las técnicas de análisis de la teoría de juegos estándar, por ejemplo determinar el equilibrio de Nash, pueden llevar a cada jugador a escoger traicionar al otro, pero curiosamente ambos jugadores obtendrían un resultado mejor si colaborasen. Desgraciadamente (para los prisioneros), cada jugador está incentivado individualmente para defraudar al otro, incluso tras prometerle colaborar. Éste es el punto clave del dilema.

En el dilema del prisionero iterado, la cooperación puede obtenerse como un resultado de equilibrio. Aquí se juega repetidamente, por lo que, cuando se repite el juego, se ofrece a cada jugador la oportunidad de castigar al otro jugador por la no cooperación en juegos anteriores. Así, el incentivo para defraudar puede ser superado por la amenaza del castigo, lo que conduce a un resultado mejor, cooperativo

El dilema del prisionero nos explica extremadamente bien la deriva que ha tomado la economía en los últimos años. Cuando a principios de los 80 el Reino Unido y EEUU deciden apostar por una máxima desregularización de sus mercados, por la erosión de los sistemas de bienestar social y una evolución de sus sistemas impositivos hacia una menor progresividad, lo que hicieron fué romper con unas reglas del juego que maximizaban el beneficio común en busca de un beneficio particular. Su posición más competitiva se cimentaba tan solo en la resistencia de los demás a seguir su camino, puesto que si todos los paises hubieran reaccionado de forma inmediata en la misma dirección no hubiera habido beneficio alguno. Existe un simil que leí hace años en el que se equiparaba su comportamiento al de un expectador de un estadio de futbol que se pone de pie para ver mejor. Su comportamiento obliga a los demás a ponerse también de pie de forma que al final todo el mundo ve el partido igual que antes, solo que más incómodos.

Ante una situación en la que un competidor no respeta las reglas del juego solo existe una salida posible si no se quiere perder, y es expulsarle del mismo (el castigo al que se refiere el texto anterior). Esto es algo que se da habitualmente en las relaciones comerciales entre países, de forma que si uno sospecha que los productos que le llegan desde otro llegan a precios competitivos debido a la aplicación de subvenciones públicas (práctica conocida como "dumping") la reacción del país importador será la imposición de aranceles (impuestos a la importación) que devuelvan al producto al precio que debían tener. Es esta continua vigilancia y toma de represalias la base sobre la que se asienta el comercio mundial

La obtención de ventajas competitivas producto de la aplicación de condiciones sociales y laborales más beneficiosas para las empresas es denominada por quienes critican tales prácticas como "dumping social". Ante estas prácticas solo caben dos medidas: aplicar sanciones en forma de aranceles a los productos de los paises que lo practican, o establecer las mismas reglas del juego para no perder competitividad. Es por eso que una Unión Europea que permite el libre tránsito de mercancías sin que se obligue a una armonización de políticas fiscales, laborales y sociales nos condena a un dilema del prisionero en el que llevamos perdiendo la partida y retrocediendo las últimas décadas.

Cuando nuestros políticos y los avispados empresarios argumentan que hay que hacer una reforma laboral (otra más) para hacer la economía más competitiva, nos están diciendo una verdad, pero se están callando otra. Es verdad que en un entorno económico como el que tenemos es dificil adoptar medidas menos favorables a las empresas si no quieres ver a estas perder su cuota en el mercado internacional o deslocalizarse; pero es también verdad que existen medidas alternativas a nivel de la Unión Europea que se pueden tomar para evitar encontrarnos entre la espada y la pared. Si hay que buscar la raiz del problema llegaremos tirando del hilo a un tratado de Lisboa que voluntariamente ha eliminado la posibilidad de armonización en estas políticas clave. Nos han amañado la partida y se han asegurado la victoria.

Si la cosa ya está complicada a nivel transnacional, en España nos encontramos con un caballo de troya interno que magnifica el proceso. Nuestro nunca bien ponderado sistema de autonomías y las tensiones centrífugas de los viejos nacionalismos periféricos. En un momento en que la batalla vital debería ser la lucha contra el "dumping social" como única vía para salvar los estados del bienestar, nuestros ínclitos nacionalistas pugnan por mayores autonomías fiscales y capacidad normativa cuyo resultado no sería otro que la competitividad entre ellas por empeorar las condiciones sociales. No hablamos de futuribles puesto que tenemos ejemplos como lo ocurrido con la cesión del Impuesto de Sucesiones a las Comunidades Autónomas. A la "liberal" Aguirre le faltó tiempo para reducir drásticamente sus tipos arrastrando con ello a una carrera de rebajas fiscales de las demás autonomías que se encontraban con que resultaba facil a los possedores de grandes riquezas domiciliarse en aquellos lugares donde las condiciones fiscales fueran mejores. Que gente que se piensa de izquierdas se convierta en los abanderados de tal proceso solo se explica desde la estupidez y la ignorancia.

Volviendo al tema global, la Union Europea es a la vez un gran riesgo y una fuente de esperanza. Si con su configuración actual nos imposibilita la coordinación económica mínima que slavaguarde al estado social, también es verdad que dada su posición como un enorme actor económico global, si consiguieramos re-orientarla se convertiría en una fuerza clave para cambiar el sistema económico global, algo que los paises por separado nunca conseguirían. El referendum del Tratado de Lisboa en el que como borregos los españoles votamos tan alégremente resultó una dramática derrota, lógica teniendo en cuenta el escaso nivel de información en que se mantiene a la gente

El dilema del prisionero y sus distintas soluciones resulta fundamental a la hora de diseñar las estrategias de la izquierda. Como siempre, conseguir que la gente comprenda cuales son las circunstancias en las que jugamos resultará fundamental para poder lograr apoyos en nuestros empeños entre nuestros desorientados co-ciudadanos.

martes, diciembre 08, 2009

Refundando la Izquierda

Se lanzó de forma pública hace apenas una semana el proceso de refundación de la izquierda aprobado por IU en su último congreso. Me gustaron buena parte de las intervenciones que pude ver gentileza del blog ceronegativo y creo que es genuina la vocación de cambio en casi todos los que en el proceso participan. Existen sin embargo en este momento demasiadas dudas sobre el alcance del proceso, y sería importante que tal cosa se resuelva si no queremos que el edificio se desmorone antes de haberlo construido. Ahí van tres que a mi me parecen fundamentales.

1.- ¿Refundar la izquierda o refundar IU? Hasta en el propio encabezamiento me parece que hay confusión. Me da la impresión de que para muchos el intento es de fortalecer una debilitada IU, lo que en mi opinión sería un grave error. Se debería tratar de definir un modelo organizativo que permita confluir y trabajar coordinadamente a tanta gente que comparte una visión crítica de nuestra sociedad similar si bien con "acentos" diferentes. Si el vehículo para tal travesía debe ser una IU diferente de lo que hay ahora, es una decisión que solo puede llegar despues y ser tomada entre todos los que participen en el proceso.

2.- ¿Estamos ante un debate ideológico u organizativo? Para mi el aspecto central del proceso y el que tiene más riesgo de llevarlo al fracaso. Muchos compañeros parecen escandalizarse ante la idea de no centrar el debate en lo ideológico, y argumentan que una organización no es nada si no está al servicio de una ideología. Así somos la gente de izquierdas, nuestra gran virtud es que somos utópicos y con ideas propias, pero en ello encontramos nuestra condena en forma de dogmatismo y falta de flexibilidad para trabajar conjuntamente. En mi opinión es obvio que existe un sustrato de principios comunes (crítica al capitalismo, sostenibilidad, equidad, libertad, republicanismo...) que evidentemente debe definirse de una manera amplia que de cabida confortable a todos los que constituimos la izquierda, pero sin tratar de cerrarlo y convertirlo en algo inamovible y rígido. La ideología debería estar viva y evolucionar en un proceso continuo de cuestionamiento y autocrìtica. Lo que hace falta es construir un entorno organizativo que permita que todos los que nos consideramos de izquierdas y críticos con el sistema podamos juntarnos, discutir y trabajar en objetivos comunes. Existe sin embargo una contradicción entre la afinidad entre grupos de gente con opiniones similares dentro de una organización (algo en mi opinión normal, inevitable e incluso deseable) con el riesgo de que la vida de esta se convierta en una mera pugna de grupos enfrentados en la que quien es minoritario se sienta apisonado y ninguneado. Es la hora de constituir una organización protagonizada por la democracia directa por encima de delegaciones que obligan a elegir entre "paquetes ideológicos" entre los cuales hay inevitablemente afinidades y desacuerdos. Si cada idea fundamental y cada propuesta clave se somete a la decisión de todos, quitaremos fuerza a las temidas oligarquías que copan los cargos organizativos, cuya función debería estar al servicio de las decisiones de todos. Pedir a esos miembros de las oligarquías que ahora ostentan el poder que renuncien a ejercerlo resulta un imposible para ellos y lo sería para cualquiera en su caso. Hay que devolver ese poder a cada uno de los miembros de la nueva organización si queremos que esta no sea una nueva repetición de fracasos anteriores.

3.- ¿Movimiento social o partido político clásico? 30 años de pseudo-democracia nos debería haber convencido ya de que estamos jugando en una partida amañada controlada por quienes tienen el necesario poder económico. El lazo de la soga se ha ido apretando con un control absoluto de los medios de comunicación. Es evidendte que todo estaba atado y bien atado, con un sistema enfocado hacia un falso bipartidismo que ate a una población bombardeada ideológicamente, confundida y desesperada en la resignación y el conformismo. Debería ser evidente que para poder cambiar algo debemos de salirnos de estas reglas del juego y dar las batallas previas en los terrenos donde nuestra derrota actual es más evidente, fomentar el cambio de valores, la visión crítica ante las injusticias del sistema y la creencia en que las cosas se pueden cambiar. Deben crearse canales de información alternativos que cuestionen el monopolio de los grandes medios, trabajar en la calle, hablando con la gente, haciendo propuestas concretas, haciendonos visibles. Es un trabajo de preparacion de la tierra sobre la que queremos plantar nuestras ideas. Nuestra medida de éxito no puede ser el resultado de la siguiente campaña electoral, sino el conseguir resquebrajar el modelo ideológico dominante, atraer a gente activa y aumentar nuestra capacidad de influir en la sociedad. Pasar de un 3,5% a un 10% en unas elecciones resulta un expectacular avance sin consecuencia alguna, dado que solo un inimaginable a estas alturas 51% nos permitiría de verdad la capacidad de ostentar el poder y cambiar la sociedad desde este. En este camino no se puede contar con alianzas con los partidos al servicio del mantenimiento del sistema como es el propio PSOE.

Yo soy un optimista impenitente y creo que este proceso de refundación es una buena oportunidad. Si fracasamos, malo será que no aprendamos nada en el camino que nos permita empezar mejor un futuro intento. Juega en nuestro favor que las contradicciones del sistema son ya tan evidentes que ni las habituales manos de pintura para tapar las grietas creo que vayan a ser suficientes en los tiempos que vienen.

viernes, noviembre 27, 2009

La editorial-encíclica de los periódicos catalanes

Hacía tiempo que no me molestaba en hablar del nacionalismo y los nacionalistas, sin duda una cura de desintoxicación despues de los años vividos en Ciudadanos. Ha llegado quizás el momento de demostrarme a mi mismo que estoy listo para reintegrame al mundo normal y volver a afrontar mis fobias. Como además la ocasión la pintan calva, el editorial conjunto de ayer de toda la prensa catalana al respecto de la esperada sentencia del constitucional sobre el estatuto se me antoja como una excusa ideal para mi reinserción.

Mi primera reacción ante tan anormal unánime actuación de periódicos aparentemente plurales ha sido, como entiendo debería ser la del resto de personas ecuánimes y con algún principio democrático, una cierta aunque tranquila indignación. Tratar de presionar al Tribunal Constitucional con nada veladas amenazas de insubordinación y desintegración nacional si no se pasa por el aro resulta muy propio de los amantes de la patria. Es lo de siempre, se convierten en portavoces de ese ente superior y de todos los que en él habitan y se pasan por el forro formalismos como la separación de poderes y la necesaria sujección de todos a la ley. Tenía ya absolutamente claro que puestos a elegir un nacionalista lo es antes que izquierdista, ahora también confirmo que un nacionalista lo es antes que demócrata. Cuando uno defiende verdades absolutas inmutables como los preceptos religiosos o la santa nación todo lo demás se queda por debajo. De ahí quizás el paralelismo entre el editorial conjunto aparecido en toda la prensa con las pastorales y encíclicas que de vez en cuando la jerarquía católica nos presenta de forma coordinada en todas las parroquias.

Escucho por la noche en formato editorial en Cuatro a Iñaki Gabilondo hacer, como era de esperar, una interpretación diferente de las claras amenazas del editorial. Argumenta el señor Gabilondo que se trata en realidad de advertencias de buena fé de quien quiere evitar males mayores. Es sin duda una simpática interpretación que aplicado por ejemplo a la violencia doméstica convertiría la amenaza de un marido abusador de dar cuatro hostias a su mujer en una expresión de cariño por querer evitarle la paliza a su mujer. Señor Gabilondo, uno de los dos estamos jilipollas, o quizás simplemente lo simulamos. Cada cual que lea esto es libre de opinar al respecto.

Pretenden los nacionalistas como siempre saltarse las reglas del juego y tergiversan preventivamente la lógica interpretación que dará el Tribunal Constitucional a alguna de las normas aprobadas en el Estatut. Cuando este tribunal sentencie que algunos artículos de la nueva norma no son acordes a la Constitución no estarán cortando las alas a la voluntad de los catalanes expresada en referendum, estarán indicando que el procedimiento para cambiar algunas normas consiste en realizar una reforma de la llamada Carta Magna, y que para realizar dicho cambio se necesita la aprobación de todo el pueblo español que es soberano en esta materia. No hace falta recordar que son los catalanes parte integrante de dicho pueblo y como tal tendrán capacidad de expresarse si tal cosa ocurre. No gusta obviamente este punto de vista a los nacionalistas que han decidido que Cataluña es su finca particular y que quieren negarnos a los demás la capacidad de opinar en temas que obviamente nos competen.

Decía pues que mi primera reacción ante todo este tema ha sido de una tranquila indignación. Tranquila porque a estas alturas ya nos conocemos todos y sabemos de que pié cojea cada quién y que podemos esperar de cada uno. Una segunda reflexión me reconforta en parte ante la constatación de que la situación política en Cataluña es suficientemente grave como para justificar que gente relativamente heterogenea políticamente se una en un frente común contra el omnipresente nacionalismo. Eso pretendía ser Ciudadanos, un punto común de la izquierda no nacionalista, antes de que elementos mucho más heterogeneos y cuya compañía me resultó finalmente insoportable se integraran en el joven partido. Me recomforta repito confirmar que la necesidad de solución al problema existía, aunque la solución no fuera afortunada.

sábado, noviembre 21, 2009

Un gobierno autoritario

De entre las grandes ilusiones que el prestigitador Zapatero consigue mantener en pie con la complicidad de los medios de comunicación afines y de su partido gemelo (y solo aparéntemente opuesto) no es menor el aire de gobierno moderno y libertario del que parecen presumir. Lo digo porque los hechos se me antojan sumamente desalineados con la exitosamente extendida impresión.

Es el gobierno Zapatero el primero equilibrado e materia de sexo de nuestra historia. En el punto de la igualdad de género hemos tenido sin duda un ejecutivo de lo más activo. El problema no es menor, y frente a él, el gobierno se ha liado a poner en marcha iniciativas de todo tipo, desde el endurecimiento de penas a la violencia ejercida por los hombres, hasta la obligación por ley de presentar listas electorales o consejos de las empresas equilibradas entre hombres y mujeres.

Se me antoja este impulso penalizador y legislador como muy propio del aire feminista que impregna al gobierno, y su aroma se extiendo en asuntos como el intento de censurar en todo lo relativo al sexo, desde la imposición de multas en lo relativo a la prostitución (incluso enfrentándose a las propias asociaciones del ramo), hasta la reciente erradicación del sexo en abierto en televisión. Lo de las feministas con el sexo es algo que resulta casi enfermizo. Es su mojigatería e intolerancia reflejada en sus airadas campañas contra la utilización de la mujer en publicidad (como si no fueran los dos géneros utilizados como reclamo sexual en todo momento) un reflejo de una aversión a todo lo sexual que debería ser analizado por los psicologos. Con las feministas me pasa un poco como con los sionistas, un pasado de víctimas no puede justificar injusticias presentes, mucho menos cuando los presentes defensores de sus causas no han sido en su mayoría nunca victimas de nada.

No me parece el tema del género un aspecto aislado, y aunque en lo que a mí respecta entre estas medidas se mezcla lo bueno con lo malo, es este gobierno también el de las restricciones en el tema del tabaquismo, el del aumento de multas y de penas en tema de circulación vial, el de las leyes anti-piratería, etc.

Tampoco voy ahora a defender la desregulación generalizada en todo, soy un firme defensor de la actuación de los gobiernos como garante de una sociedad más justa e igualitaria. Confieso sin embargo que me molesta bastante que sea la imposición de sanciones y restricciones la primera y muchas veces única salida que tiene nuestro gobierno ante los problemas que nos rodean.

domingo, noviembre 15, 2009

Las falsas soluciones

Es un esquema que se repite, sin duda por ser una fórmula perfectamente exitosa. Consiste en desactivar el conflicto ante un problema mediante el planteamiento de una solución aparentemente valida. Enfrascados en el intento de puesta en marcha de dicha propuesta desactivamos la crítica previsible ante el problema inicial y lo desviamos hacia las complejidades de la puesta en marcha de la falsa solución. Dado que la solución no lo es en sí, no resolverá el problema, pero en la ceremonia de la confusión se consigue evitar la puesta en marcha de soluciones alternativas.

Ejemplos hay numerosos, yo diria que tantos como problemas enfrentamos en la sociedad. Ante el tema de la pobreza con organizaciones de ayuda al desarrollo y las ONG, ante el tema medioambiental con propuestas de reciclaje y de ahorro de energía, ante el tema de la crisis económica con planteamientos de control del beneficio de los inversores, ante la evasión fiscal reducción de impuestos, ante los altos precios de la vivienda la construcción de algo de vivienda protegida, ante la inoperancia de los gobiernos, un supuesto partido alternativo planteado como mal menor que aplicará las mismas políticas.

En una sociedad intencionadamente adoctrinada e incapaz de plantear pensamientos críticos, las falsas soluciones son una primera linea de resistencia sumamente efectiva para quienes ostentan el poder. Aireadas por unos medios de comunicación que son simplemente medios de propanganda, canalizan el descontento de la gente de la indignación hacia el problema hacia la frustración ante la incapacidad de resolverlo. Lo que es peor, desactivan a la gente más concienciada y que por tanto debería constituir el germen de la protesta hacia actividades no dañinas para el poder. Así ocurre con buena parte de la izquierda periférica en España buscando su Nirvama en la utopía de la nación libre, con los miembros de las ONG que representan la versión moderna de los sistemas de caridad cristianos de hace 100 años, con los defensores del medio ambiente que intentan soluciones parciales a problemas concretos sin elevar un poco la vista para darse cuenta que es el sistema en sí el que es insostenible.

En su funcionamiento como pieza clave para evitar el cambio en el sistema resulta fundamental intentar luchar contra las falsas soluciones, sin duda una tarea ingente dados los inmensos medios de propaganda que este posee y la falta de gente con capacidad de ir más alla en su análisis.

sábado, octubre 17, 2009

Un breve sobre "Àgora"

Ayer fuí por la noche a ver Ágora, de Amenabar. Había leido algunas críticas de la película y me llamaba la atención la polarización entre gente a la que le encanta y gente que parece odiarla. Mi conclusión despues de ver la película es que en todo esto miente hasta el apuntador.

Me explico. Alejandro Amenabar y alguno de sus defensores argumentan que la película no critica al cristianismo, sino al fundamentalismo religioso, de forma que tan malos serían en esta los cristianos como sus enemigos paganos. En realidad eso es falso, la película toma partido, si bien no de forma tan obviamente maniquea como se acostumbra. Los cristianos aparecen como los malos, algo que parece lógico cuando el trasfondo es la brutal muerte por estos de la filósofa Hypatia y su sangrienta toma del poder. En el film los cristianos siempre provocaran primero, y cuando sus enemigos reaccionan no dudan a pasarlos a cuchillo. Tampoco queda un resquicio en la película para separar a los cristianos buenos de los malos. El mismo monje que reparte pan a los pobres encabeza las matanzas, mientras que el taimado obispo utiliza el fanatismo de sus seguidores para imponerse en la toma del poder.

Así pues lo sorprendente es que aunque nadie lo dice, sospecho que buena parte de las reacciones adversas tienen que tener que ver con el duro ataque a la religión cristiana. Es lógico que las reacciones positivas también se encuentren mediatizadas. Yo si fuera cristiano seguramente me hubiera levantado indignado, pero como odio profundamente el cristianismo como cualquier otra idea religiosa, disfruté como un enano.

Dejemos pues los puntos sobre las ies. La película de más de dos horas no se hace larga como algunos dicen, ni baja de ritmo en exceso en ningún momento. Los personajes se construyen con suficiente credibilidad, la trama es interesante e incluso las gotas de información sobre el pensamiento astronómico son simplemente gotas que no pueden abrumar ni a un niño de 5 años. La reconstrucción histórica es creible en cuanto a vestuario y escenarios.

Que a mi me gustara la película era facil. Soy un entusiasta de la historia y de la divulgación científica y un anticlerical militante. A mi mujer sin embargo que no comparte mi forma de ser le gustó la película tanto como a mi. De cual fué su acogida por el resto de la bastante llena sala es buen ejemplo el atronador silencio en que todo el mundo queda cuando la película acaba, y es que sin duda la película no deja a la gente indiferente.

En resumen, una película que en mi opinión es claramente miltante y que los que alberguen fuertes sentimientos religiosos no deberían ver si no quieren correr el riesgo de salir indignados. Para los que somos ateos militantes o simplemente la mayoría excéptica la película es entretenida y es de las que hace reflexionar. Esto último se resume en una frase que extraí de un blog americano donde se hablaba de la película. Cuando Àgora acabó, contaba, la persona que estaba sentada a mi lado salió diciendo: "los cristianos son uns cabrones."

En tiempos como estos un poco de ideología es refrescante. Gracias Alejandro Amenabar


viernes, octubre 02, 2009

El PIB y el bienestar

Dentro de la tormenta de ideas en la que se mueve los sectores más críticos de la izquierda, quisiera destacar el cuestionamiento que se está haciendo de los criterios para medir la prosperidad de los países.

Si preguntamos a nuestro alrededor por una medida de la salud de nuestra economía, casi todo el mundo mencionaría el crecimiento del PIB. Siendo un indicador macroeconómico cuya composición poca gente conoce, es aceptado por parte del gran público como indicador del éxito de las medidas económicas; sin embargo existe poca lógica que justifique esa asumpción generalizada como medidor del bienestar.

El PIB que se define en Wikipedia como el valor monetario total de la producción corriente de bienes y servicios de un país durante un período, presenta carencias muy evidentes como indicador tanto de prosperidad económica como sobre todo de bienestar:

  • No es una medida per-capita. El crecimiento del PIB puede suceder ligado a un incremento similar de población (como ha ocurrido recientemente en España), de forma que la Renta per Cápita sería un indicador mucho más adecuado de si mejoramos nuestra situación individual.
  • El PIB no tiene en cuenta bienes y servicios no comercializados como el trabajo doméstico o la autoproducción. Si la persona que cuida de un anciano en el seno familiar es sustituida por una institución pagada, dicha trabajo aparecería ahora como un aumento del PIB sin que en realidad se produzca ningún servicio nuevo.
  • El PIB no computa lo que no se mide en términos económicos. Si en un paraje natural pones una fábrica imposibilitando su disfrute como lugar de ocio, esa pérdida de bienestar no computará a la baja frente al aumento de producción de la fábrica.
  • El PIB tampoco computa la pérdida de recursos naturales limitados, su crecimiento se realiza en buena medida a costa de hipotecar la actividad futura.
  • Muchas de las actividades medidas resultan de hecho negativas para el bienestar. En el caso anterior del anciano y su cuidador, la sustitución se produciría a costa de un menor bienestar del anciano. La pérdida de afecto no se computa.
  • La medición se hace según el valor monetario de los servicios producidos, y no en función de la satisfacción que produce su uso. Si como resultado de movimientos especulativos el precio de los alimentos se multiplica por dos es muy probable que el consumo se reduzca aunque aumente el valor monetario de los alimentos consumidos. Un descenso en la satisfacción de una necesidad se reflejaría como un aumento del PIB.

Este último punto es extremadamente interesante porque nos acerca al PIB como un medidor del consumismo más vacío. La fabricación de productos de calidad que permitan su uso duradero resulta en realidad contraproducente para el PIB. No se mide el confort que da un abrigo para mantenerse caliente, sino el número de abrigos que compras y tiras. Cuanto peor sea el abrigo mejor para el PIB y peor para mi bienestar.

Siendo por tanto el crecimiento del PIB un medidor tan incorrecto de la evolución del bienestar de la sociedad, y siendo estas limitaciones perfectamente conocidas, resulta absurdo se insista en su consideración como tal por parte de la propaganda oficial. Una vez más estamos ante un gran engaño sobre el que se construye la asumpción de políticas económicas que benefician a quienes controlan los resortes del poder.

Leía estos días un artículo en que se hacía referencia a este tema en Rebelíon, bajo el título de Porqué la patronal está equivocada. Lo destaco porque da un dato que yo no conocía y que es bastante revelador:
En realidad, si la población activa en la mayoría de países de la UE fuera tan elevada como en EEUU y el número de horas trabajadas por año en la UE fuera semejante al de EEUU, el PIB por habitante en la UE sería muy superior al de EEUU. El problema, pues, no es tanto la productividad, sino la participación de la fuerza laboral.
Así pues nuestra renta por hora trabajada en Europa en un entorno algo menos liberal que el de EEUU resulta superior, lo que contradice los dogmas de los beneficios de la no intervención pública en la economía. Que este dato se omita no puede ser, como casi nada, casual.

Dado que los defectos del crecimiento del PIB como medida del bienestar resultan tan obvios, existen indicadores alternativos que corrigen alguno de sus defectos: el Índice de bienestar económico sostenible que incluye elementos no cuantificados en el PIB como el trabajo no remunerado, el PIB verde que contempla el uso de recursos no renovables, y el Índice de desarrollo humano que introduce elementos como el nivel educativo y la esperanza de vida en su cálculo. No son nuevos, por poner un ejemplo el IDH que prepara la ONU data de 1990, pero sus datos no son tan publicitados, seguramente porque su análisis resulta contradictorio con la propaganda oficial. A algunos les puede resultar sorprendente que:
  • Cuba entre los países altos, en el séptimo lugar en el continente americano, y el segundo por detrás de Barbados en el area de Centroamérica y Caribe (incluido México)
  • Estados Unidos queda por debajo de casi toda Europa y justo por delante de España en el ranking.
  • Que el próspero y modélico Reino Unido está a la cola de Europa, por detrás de tres de los despectivamente denominados "PIGS" (Portugal, Italia, Grecia y España).
  • Que Libia es el único país de áfrica con un índice superior al 0,80.
  • Que entre 2005 y 2006 (últimos datos disponibles) y en plena fase de crecimiento, entre los 30 primeros solo reducen su índice 4 paises, entre ellos EEUU y Reino Unido.
Si bien ninguno de estos indicadores nos acerca del todo a medir el bienestar, es indudable que pueden resultar mucho más útiles que lo que actualmente tomamos como vara de medir. El asunto no es menor, y debemos dar la batalla en este ámbito como elemento fundamental para ayudar al necesario cambio de sisteam.

lunes, septiembre 21, 2009

Yo no reciclo (con perdón)

Y lo que es aún más grave, tampoco ahorro agua (me baño a menudo en una gran bañera y tengo un césped que consume cantidades considerables en verano), y recientemente he cambiado mi coche a un SUV (que por más que diga la publicidad consume como lo que es, un coche de casi 2 toneladas). A estas alturas del partido esto solo lo digo en voz alta en este blog que casi nadie lee. Seguramente sea una liberación poder expresar lo que casi da miedo reconocer en público, y quien sabe si tan provocadora entrada no acaba costándome un duro castigo en mi vida profesional o política (a cual menos jugosa) cual felación de becaria con presidente americano.

¿Soy insensible pues a los problemas ecológicos? ¿No creo en cambios climáticos, en agotamiento de recursos, en crisis del petroleo? Al contrario, estoy convencido del impacto venenoso de la actividad humana en la viabilidad del planeta que estamos dejando a nuestros descendientes. Considero este como uno de los mayores problemas con el que nos enfrentamos, un problema para el que las soluciones pueden ya estar llegando demasiado tarde. ¿Entonces?

Entonces ocurre que estoy harto de que me tomen por idiota. En un sistema suicida de crecimiento continuo tanto en población como en consumo de recursos limitados, no estoy dispuesto a aceptar que le den la vuelta a la tortilla y quieran convencerme de que la solución pasa por el cambio de mis pautas de comportamiento, aprovechando incluso para hacer negocio con mi esfuerzo. Es como si ante un incendio forestal los mismos pirómanos que lo provocan y alimentan con gasolina me exigieran que lo apagara a escupitajos. No sólo es absurdo e inútil, es además una tomadura de pelo en la que no estoy dispuesto a colaborar.

Mención aparte tiene el tema del agua. Al contrario de lo que se nos quiere vender, el agua es un recurso que aunque limitado, es totalmente renovable. El mayor consumo de agua no agrava un año de sequía, simplemente causa restricciones al resto de usuarios del agua canalizada que compiten por ese recurso limitado. Considerando que los grandes consumidores de agua son la agricultura y la industria, me están intentando convencer de que sacrifique el jardín en el que juegan mis hijos para que algún agricultor murciano siga sacando beneficio a costa de emigrantes explotados, o para que alguna industria contaminante aguas abajo pueda seguir utilizando el agua que yo ahorro devolviéndola emponzoñada a su cauce.

Evidentemente que creo que hay que hacer algo a favor del medio ambiente. Hay que intentar cambiar este sistema que nos conduce a la catástrofe, hay que denunciar sus absurdos y trabajar para ayudar a definir y poner en marcha un mundo diferente, hay que hablar con la gente y denunciar el engaño en que vivimos, hay que hacer proselitismo. Hay que escribirlo en un blog aunque solo lo lea uno mismo.

domingo, septiembre 20, 2009

PIB y crédito

Casi como postdata de mi entrada sobre nuestra economía piramidal. He dedicado la mañana a preparar un análisis comparativo entre la evolución del PIB y del crédito en EEUU desde el año 1945. Los datos me resultan tan reveladores que no puedo menos que reflejarlos aquí.



¿Porqué digo que son esclarecedores? Para empezar, mientras el PIB deflactado se ha multiplicdo por algo menos de 6 veces, el crédito se ha multiplicado por 13, de forma que si el volumen de crédito equivalía a 1,6 veces la producción anual del país, en la actualidad representa 3,7 veces la misma.

Esto no es ninguna sorpresa, sin embargo resulta más llamativo descubrir que el proceso no ha sido homogeneo durante estos casi 65 años. En los 10 primeros de hecho el volumen de crédito se redujo, representando 1,4 veces el PIB en 1955, y no se recupera el nivel de 1945 hasta 30 años después.

¿Qhe ha cambiado en los últimos años? La imposición de políticas económicas liberales a partir de los años 80 ha supuesto una disminución de los salarios en el reparto de la renta con el declarado objeto de recuperar el nivel de beneficios y así aumentar la actividad económica. Su efecto en realidad ha sido que ante la crisis de beneficios en la industria, las plusvalías se han invertido en la financiación del consumo de los depauperados trabajadores y el propio estado al que se ha privado de recursos fiscales.

Si en los primeros 30 años de la serie se duplicó la producción a costa de duplicar el crédito, en los últimos 30 años se vuelve a duplicar el PIB, si bien esta vez lo hace a costa de multiplicar por 4,5 el volumen total de crédito. En los últimos 10 años el crecimiento del crédito ha triplicado al del PIB. Para mantener el crecimiento lineal en el aumento del PIB ha sido necesario aumentar exponencialmente el volumen de crédito, haciendo inevitable el estallido una vez que se hace obvia la incapacidad de los prestados de devolver lo recibido.

lunes, septiembre 14, 2009

La economía Ponzi

Supongo que a estas alturas todos sabemos lo que es un esquema de Ponzi, tambien conocido como fraude piramidal. El invento es de un americano-italiano que con la excusa de ganancias en sellos montó un fraude a principios de siglo pagando los supuestos beneficios de los inversores antiguos con el dinero que aportaban los nuevos. Es un “timo” que se repite insistentemente y que tiene exponentes recientes como los de Forum Filatélico y el famoso caso Madoff.

Hace unos meses, cuando salió el caso Madoff llegué a la conclusión que nuestra economía se había sustentado en un enorme fraude piramidal, pues las burbujas financieras e inmobiliarias no dejan de ser más que gigantes esquemas de Ponzi en los que todos ganan mientras se sigue inyectando dinero, pero en los que cuando el crecimiento se para y los inversores buscan recuperar su dinero se dan cuenta que sus beneficios no eran más que humo.

Esta crisis financiera que nos acongoja tiene dos posibles salidas. La primera es sanear el sistema reconociendo las pérdidas de los participantes que no se han ido a tiempo. Así en EEUU la vivienda se ha devaluado un 30 o 40%, y se piensa que aún tiene recorrido a la baja. Los estafados son principalmente los propietarios de vivienda que compraron tarde e indirectamente las entidades financieras que prestaron dinero a estos y se encuentran con que no tienen activos que respalden su crédito. A fin de paliar sus pérdidas, el poder financiero se ha encargado de que el estado compre tan dudosos activos, de forma que los pobres trabajadores contribuyentes acaban pagando el total de la cuenta. Para que la gente trague, ha sido necesario que durante el final del 2008 se pintara un panorama económico apocalíptico que forzaba a salvar a la banca, esta vez bajo la promesa de mayor regulación que evite los excesos actuales. Como dice el popular dicho “prometer, hasta meter” y una vez puesta la pasta la regulación prometida va quedando en el olvido.

En España optamos por una salida mejor. Negamos la mayor y tratamos de convencer a la gente que la pirámide no ha existido, que la vivienda no baja o bajará poco. Los bancos se niegan a reconocer las pérdidas a la espera de que la burbuja reaparezca, pero lamentablemente eso no va a ocurrir. Para los que entienden el Inglés recomiendo leer el escalofriante pero en mi opinión atinado análisis que hace Investors Insight sobre el sector bancario español con el clarificador nombre de España: El agujero negro en el balance europeo.

Hasta aquí el problema ya era grave. Pero el tema ha afectado a la llamada economía real. De repente buena parte de la riqueza se ha desvanecido lo que como es natural afecta al consumo. Además, ante la magnitud del golpe la confianza se ha desvanecido. Como consecuencia, la gente no compra por miedo a perder el empleo, las empresas no invierten por miedo a no vender lo que producen, y los bancos no prestan por miedo a que no les devuelvan lo prestado, lo que a su vez contrae más el consumo. Es lo que se entiende como una crisis de confianza

Ante esta medida los estados se han olvidado de aquello del límite de endeudamiento y han decidido tomar el papel de los consumidores con incentivos a la compra de coches, obra pública, subsidios, etc. De momento se endeudan hasta las cejas con el fin de que las expectativas negativas se transformen en positivas, y la economía vuelva a crecer. Cuando esto ocurra ya se verá como recuperar lo ahora gastado (¿adiós a lo que queda del estado social?). Como el tema va de expectativas, se sazona todo con dosis masivas de propagandisticos “brotes verdes”. Es la salida keynesiana de la crisis que tan buen resultado parece haber dado para salir de la gran depresión de los años 20. Colorín colorado, esta crisis se ha acabado….

Sin embargo algo parece no funcionar. La medicina keynesiana, ingerida en dosis tan masivas que sus efectos secundarios serán de por si complejos, de momento apenas parece reanimar al enfermo y lo mantiene en estado crítico. Algo se queda fuera en toda esta explicación, y este algo no es otra cosa que el papel del crédito en el sistema.

Nuestro consumo se ha estado basando en un crédito que los bancos han dejado de dar (por más que el estado les haya inyectado cantidades ilimitadas de fondos para prestar y haya bajado su coste a cero). En lugar de prestar el dinero recibido a gente y empresas cuyo nivel de endeudamiento ya parece por encima de lo aceptable, se utilizan los fondos generosamente obtenidos en inversiones especulativas. Así en los últimos meses, tras una inicial recuperación de los valores bursátiles bancarios merced a las ayudas estatales recibidas, la bolsa se ha lanzado a una subida imparable devolviéndola casi a niveles anteriores a la crisis. En paralelo sube el coste de las materias primas, el del oro, el del petróleo… Nada se ha aprendido, pero es que en el juego de la especulación tan tonto es el que entra cuando la nueva burbuja va a estallar, como el que no entra y deja de aprovechar los estupendos dividendos que durante la fase de expansión se están dando.

Los gobiernos se hacen los locos con la esperanza de que tanta efervescencia financiera convenza a los consumidores de que los buenos tiempos han vuelto y nos encaminamos a un nuevo crack en un ejemplo de hasta que punto de estupidez pueden llegar los políticos que nos gobiernan y de avaricia los que realmente nos mandan

La pregunta es ahora: ¿tendrá éxito esta estrategia? Para responderla hay que volver a mirar el papel del crédito en nuestro sistema.. En las últimas décadas, el nivel de crecimiento se ha mantenido a costa de aumentar exponencialmente el nivel de endeudamiento de los consumidores. El sistema capitalista-consumista en que vivimos se enfrenta a la contradicción entre la necesidad de mantener los salarios bajos para que se generen beneficios, y la necesidad de fomentar el consumo de estos mismos trabajadores mal pagados. La solución ha pasado porque los beneficios obtenidos se reinviertan en prestar dinero a los asalariados. Sin embargo estos se ven obligados a devolver los préstamos con intereses, lo que obliga a contraer deudas cada vez mayores. El tema obviamente no puede seguir indefinidamente, y cuando los prestamistas empiezan a desconfiar nos encontramos con que todo el sistema no dejaba de ser de nuevo un inmenso esquema de Ponzi global. Si esta explicación te parece atinada, felicidades, has descubierto tu lado marxista.

Tampoco había que ser una lumbrera, bastaba con darse cuenta de que un sistema basado en el crecimiento infinito es, por definición, imposible. Como hasta los economistas tenemos un límite en nuestra estupidez, lo que antes eran posturas defendidas por desacreditados economistas alternativos, se ha convertido en opinión bastante generalizada por parte de todo economista serio (no incluyo obviamente a los propagandistas a sueldo del neoliberalismo). Para muestra un ejemplo en este interesante artículo de The Pragmatic Capitalist titulado Después del boom llegará la quiebra (de nuevo en Inglés).

Así pues volviendo a la pregunta de si por este camino vamos a salir de la crisis, la respuesta es… depende (para algo soy economista yo también). Es posible que con suficiente esfuerzo se consiga recuperar una burbuja crediticia que saque temporalmente a flote a un sistema condenado. Lo que es seguro es que si tal cosa sucede será simplemente para volver a provocar una crisis de aún mayores dimensiones en un plazo relativamente corto.

lunes, agosto 03, 2009

El latrocinio de los grandes inversores financieros.

Aunque soy un lego en la materia, me he convertido en un seguidor de Zero Hedge, una página especializada en comentar la situación de los mercados financieros. Entre la maraña de acrónimos indescifrables para los que no somos del mundillo, uno puede ir destilando interesantes fuentes de información.

Hoy la página de Zero Hedge incluye una recopilación de artículos al respecto de comportamientos cuestionables por parte de grandes firmas de inversión aprovechando las mismas debilidades de control que llevaron al desastre financiero de los CDC. Para quien lea en Inglés estos artículos son esclarecedores

Al respecto de las llamadas HFT (transacciones de alta frecuencia)

Paul Krugman - Rewarding bad actors
Rise of HTE machines
Countering High-Frequency Trading
Tradeanator 2: Settlement Day

Para quien no domine el Inglés, las HFT son transacciones emitidas a velocidad de miles por segundo en paquetes pequeños que se cancelan inmediatamente. Se busca determinar el precio mínimo de venta y máximo de compra de inversores normales, de forma que una vez averiguado se intermedia entre compra y venta ganando una cantidad muy pequeña por transacción en periodos muy cortos y sin correr riesgo. La proximidad física de sus ordenadores con los de la bolsa americana permite mayor rapidez lo que da una ventaja clave en cuanto al tiempo necesario para reaccionar. A efectos prácticos estos grandes inversores como Goldman Sachs aplican un impuesto al resto de inversores y obtienen enormes beneficios.

Esto es aún más sorprendente. Se trata de cómo las firmas de inversión ganan dinero a costa del soporte de la Reserva Federal

Wall Street profits from trades with the FED

Básicamente la Reserva Federal está interviniendo para evitar que la bolsa caiga, y de ello se aprovechan los grandes inversores para ganar dinero a su costa. Copiado literalmente del artículo en cuestión en palabras de un miembro del congreso:
“No puedes rescatar al sistema crediticio sin que alguna gente se beneficie de ello”

En resumidas cuentas, tal como indica Paul Krugman en su artículo, las mismas compañías que llevaron al sistema financiero al desastre y que han sobrevivido tan solo gracias al soporte directo o indirecto de los fondos públicos, se aprestan a volver por sus fueros expoliando al contribuyente y a los pequeños inversores para obtener beneficios inmensos en un momento de colapso económico.

Todo esto me recuerda a la fábula del escorpión que le pide a la rana que le salve de una crecida de agua bajo el argumento de que sería estúpido por su parte picarle pues se ahogarían los dos. La rana queda convencida, pero en mitad del agua el escorpión le pica. Antes de ahogarse ambos, el escorpión le argumenta a la rana que el auténtico culpable es ella, puesto que por su parte él no ha podido evitar seguir su instinto, mientras que la rana tenía la opción de ayudarle o no.

Está en el instinto de los grandes inversores expoliar a todos en busca de su beneficio. Si hay un culpable de sus reiteradas malas prácticas no es otro que quien les evitó ahogarse cuando deberían.

miércoles, julio 15, 2009

El absurdo nuclear

Nuestros amigos del lobby nuclear vuelven a la carga, y es que donde hay dinero todo lo demás carece de importancia. Ahora se trata de renovar la licencia de Garoña por otros diez años, renovación que generaría unos beneficios que algunos estíman en 2500 millones de Euros. Entiendo que para ganar ese dinero es lógico orquestar una campaña de desinformación pública a gran escala como andan haciendo.

Los argumentos en el debate los conocemos todos, pero a mi me gustaría volver a incidir en el asunto de la seguridad, algo tan obvio que solo la avaricia de los que piensan lucrarse con el negocio pueden pasar por alto.

Todo sistema es susceptible de accidente o avería. Es por ello que las empresas disponen de los llamados planes de contingencia con el objetivo de disminuir el riesgo o paliar sus consecuencias, eliminar el riesgo es por definición imposible. Un reactor nuclear, por bien diseñado que esté, no deja de ser una compleja máquina que puede sufrir accidentes derivados de un mal diseño, una operación incorrecta o incluso el sabotaje. Dándole el beneficio de la duda, estoy dispuesto a admitir que la tecnología nuclear es la obra cumbre de la humanidad, pero aún así resulta más que inquietante revisar la lista de accidentes nucleares graves que uno puede encontrar en Wikipedia (Accidentes Nucleares)

Con tan solo unas 500 centrales nucleares en el mundo me parece un record bastante preocupante, más cercano al juego de la ruleta rusa que a una operación tan segura como se nos quiere dar a entender. Por supuesto se nos dirá que ahora las medidas de seguridad son mejores de lo que fueron, lo que resulta contradictorio con afirmaciones de absoluta fiabilidad que siendo niño hace casi 30 años se nos hicieron por parte de los guías que nos enseñaron la central de Almaraz en una visita escolar.

El problema que parece no entenderse, es que si tenemos en cuenta la magnitud del daño que un accidente grave puede llegar a ocasionar, no existe ningún riesgo aceptable. De hecho, la cuantificación económica del daño potencial es tan elevada, que los contratos de seguro excluyen desde los años 50 la cobertura de las indemnizaciones por contaminación nuclear. Los seguros que cubren las centrales nucleares tampoco son capaces de cubrir los posibles daños, de forma que los convenios internacionales han fijado un límite de 1200 millones de euros como responsabilidad mínima a cubrir. Por comparación los daños económicos del accidente de Chernobil se cuantifican por cientos de miles de millones. Incluso en términos económicos, resultaría imposible considerar la energía nuclear como rentable si incluyéramos la cuantificación de los posibles daños dentro de sus costes. Es de una obvia inmoralidad que algunos se lucren a base de arriesgar nuestras vidas, pero por otra parte no es sorprendente en un mundo como en el que vivimos.

Si bajo este prisma la apertura de una central nuclear resulta un despropósito, lo de justificar la ampliación de la vida util de Garoña sería para reir si no fuera para llorar. El propio Consejo de Seguridad Nuclear recomienda como requisito la realización de un conjunto de modificaciones de diseño por parte del titular para reforzar la seguridad de la central. ¿Pero no hablábamos de una seguridad absoluta en la actualidad? No hablamos de reponer, sino de modificar un diseño que el propio CSN considera no suficientemente seguro hoy en día. ¿En manos de que caterva de sinvergüenzas e inconscientes estamos?

Garoña probablemente no se cerrará, ni ahora ni en el 2012 (no hay que dejar que un pequeño riesgo estropee un negocio tan estupendo). Seguramente que en el plazo de extensión de la licencia no pase ningún accidente grave. Seguramente.

martes, julio 14, 2009

La sostenibilidad del sistema

El otro día aproveché una comida con mi hermano para discutir un poco de política con él. Sus posturas suelen ser escépticas ante casi todo, y aunque cabe calificarlas como de izquierdas, ponen al ecosistema como a un valor en si, mientras que mis posturas también calificables como ecologistas, ponen a este al servicio del individuo.. En cualquier caso su escepticismo es un buen contrapunto a mi habitual entusiasmo, y las conversaciones con él siempre me resultan agradables y me dan que pensar.

Con el afán proselitista propio de los convencidos, le comenté que estaba buscando un texto convincente al respecto del eco-socialismo que pensaba que podía ajustarse a su forma de pensar. La idea es que la explotación de recursos sin límite no es más que una cara más de un sistema explotador e insostenible como es el capitalista-consumista en que vivimos. Desde mi punto de vista más que arrimarse a los movimientos ecologistas, los partidos socialistas deben de sacar a la luz y poner en primera linea de su argumentario los aspectos ecologistas que se encuentran inherentes a su ideología, algo que aún no se ha hecho, o no suficientemente. No se trata de volverse verde o roji-verde, sino de hacer ver que el componente verde es absolutamente inherente al rojo.

Andaba yo por esos derroteros cuando mi hermano me salió con una respuesta que yo no esperaba. Según su propio análisis, el planeta no tiene solución y ya no existe marcha atrás, las inercias de nuestro mastodóntico sistema ya no nos permitirá frenar a tiempo antes de estamparnos contra la pared del desastre ecológico. En realidad comparto en buena medida dicho análisis dado que la inercia demográfica es imposible de parar a corto plazo, y está claro que las medidas radicales de control del crecimiento tanto de población como de consumo son tan difíciles de tomar que, incluso si aún estuvieramos aún a tiempo, no se aplicarían hasta que fuera demasiado tarde. No puedo negar la evidencia, pero lo que nos diferencia es que yo siempre me apunto a las causas perdidas, aunque sea por un puro posicionamiento ético.

Aceptando esta interpretación de la situación, le planteaba que eventualmente tras una crisis que será sin duda terriblemente dolorosa, debe llegar algún tipo de equilibrio basado en una utilización sostenible de los recursos y una estabilidad demográfica. En mi opinión recursos considerados limitados como la energía o incluso el agua (que en realidad se reducen a la energia puesto que con suficiente de esta se puede desalar del mar y mover a donde haga falta) son potencialmente ilimitados con suficientes avances tecnológicos, y yo no dejo de ser un optimista irredento. Para mi sorpresa mi hermano no se molesto en refutar esta parte, sin embargo me planteó que no son ilimitados otros recursos más abundantes ahora como pueden ser los metales. Teniendo en cuenta que el reciclaje no permite la recuperación del 100% del recurso, debemos asumir que un mundo sostenible debería basarse exclusivamente en recursos orgánicos y energía renovable, lo que nos aleja aún más de este en el que ahora vivimos.

La conclusión de mi hermano es que la civilización en la que vivimos dejó de ser sostenible a largo plazo no desde la revolución industrial, sino desde mucho antes. Con matices, pero no puedo estar en desacuerdo.

martes, junio 30, 2009

Nuestras propias mezquindades

Es una constante a la que uno no le gusta acostumbrarse ver con que facilidad se dejan atras los principios cuando están en juego los intereses. Lo mismo son los trabajadores de Santa Bárbara tan convencidos de que proveer de armas a gobiernos inmorales como el israelí es aceptable para evitar que se pierdan puestos de trabajo, que ahora los de Garoña a los que les parece de perlas que se extienda la vida de una central nuclear obsoleta.

Son ejemplos públicos, pero lo veo día a día en nuestro mismo entorno. Lo veo en mi madre (lo siento si me lees) que se siente de izquierdas pero que como piensa ya en cuando se muera le parece fatal que se pongan impuestos sobre las herencias; en mi cuñada (disculpas también aunque se que no me lees) que dado que a su marido le ofrecieron un puesto de concejal del PP en su pueblo pasó sin problemas de votar a IU a votar a estos; en mi amiga Isabel (sigo con las disculpas), también de IU de toda la vida pero que ha montado su pequeño negocio y empieza a ver la relación con su única trabajadora de una forma diferente a cuando ella era la empleada; en los vecinos de mis padres, rojos de toda la vida, que ahora que su madre está enferma y necesita cuidados exprimen hasta la explotación a la persona que han contratado para cuidarla.

No me quiero engañar, seguro que si soy honesto tendría que ver la viga en ojo propio antes que la paja en el ajeno. Lo que está claro es que con nuestras pequeñas mezquindades contribuimos entre todos a hacer de este un mundo mucho peor.

sábado, junio 27, 2009

Semana de indignidades

Ayer el parlamento español escribió una de las páginas más sucias de su triste historia. Con la complicidad de la inmensa mayoría de los diputados se acordó dar impunidad ante la justicia española a buena parte de los protagonistas de los crímenes más deleznables. No se si resulta más patéticas las torpes excusas esbozadas por los pocos que han tenido el descaro de argumentarlo, o el silencio culpable que se intuye en tantos diputados del PSOE. Quizás están tan acostumbrados a renunciar a sus principios que en el fondo ya ni les importa. IU me da algún motivo de orgullo y mantiene la única postura decente dentro de la indignidad general. A lo mejor a alguno de los tontos útiles del voto igualmente util se espabilan.

Esta misma semana ICV consuma una nueva traición más y rompiendo lo pactado con IU el eurodiputado obtenido con entre otros mi voto se integra en el grupo de los verdes en el parlamento europeo. Tan indignos como cabía esperar, nuestros colegas nacionalistas catalanes. A mi de estos no me sorprende nada, pero en el consejo federal de la coalición alguién tendrá que cortar los lazos con estos tipejos o quedará claro que todo se ha hecho con la connivencia de la dirección. A lo mejor cuanto peor mejor.

La semana ha sido pródiga no obstante. A primeros de la misma el PSOE llegó e un acuerdo para aumentar el IRPF a las rentas más altas. La rapidez con que el acuerdo se desmontó evidencia na vez más el tipo de partido que nos gobierna.

Si algo bueno hay en todo esto es como cada cual se retrata.

jueves, junio 11, 2009

La refundación de IU

Primeras elecciones habidas tras mi vuelta al redil de IU. En Chiloeches 42 votos (en torno al 4%) UPyD 67, PSOE más de 300 y PP más de 600. Me cuenta el coordinador de Guadalajara que es un gran éxito, desde los 17 votos de las últimas elecciones. En las municipales fueron 82 y al borde del concejal, no cabe duda que siempre se puede ver el vaso medio lleno aunque esté casi vacío.

La realidad es que IU tiene mucho trabajo que hacer para poder ser lo que debería, el lugar común de la izquierda española. Toca volver a hablar de refundación, y en mi opinión no puede haber tal sin reconstruir toda la organización. Hace falta resolver los dos grandes dilemas, la delegación frente a la democracia directa, y la capacidad de aglutinar pensamientos políticos heterogéneos pero cercanos.

IU se organiza en un esquema piramidal de democracia delegada. Desde la agrupación subiendo por el consejo provincial, el consejo de la federación y la dirección federal. Salvo para iniciativas locales, las decisiones se toman por parte de delegados elegidos por otros delegados de forma que los afiliados difícilmente se pueden sentir partícipes de las decisiones tomadas. La coalición con ICV, muy criticada por algunos de nosotros es un ejemplo de decisión trascendental tomada por delegados que fueron elegidos sin que los representados conocieran sus posturas al respecto en el momento de su elección.

IU es conocida por sus luchas intestinas entre las distintas familias. Estas luchas son consecuencia directa de su organización piramidal, y se reducirían drásticamente en la medida en que fuéramos capaces de estructurar una organización donde las decisiones trascendentales fueran tomadas por los afiliados. Sin delegación ya no hay familias, solo individuos. Internet nos permite posibilidades que nadie ha explorado todavía de verdad de forma que la consulta directa no paralice la toma de decisiones.

El segundo problema a resolver es como conseguimos aunar en una iniciativa común a gentes con ideologías similares pero con matices y prioridades diferentes. El esquema actual en el que se toma todo o nada es sencillo para el seguidor incondicional que asume su pertenencia a un partido de forma sentimental y acrítica, pero es complicado de asumir por parte de tanta gente con convicciones más profundas. Poco nos separa a efectos prácticos del votante de Iniciativa Anticapitalista y del PCPE, y seguramente asumimos en su casi totalidad los postulados de partidos “monotemáticos” como los verdes, republicanos, feministas o la multitud de partidos piratas, pro-cannabis y similares, así como los objetivos de una gran cantidad de ONG’s. Necesitamos ponernos a trabajar juntos porque constituimos entre todos un espacio común con un enorme potencial.

Como estructurar una iniciativa de este tipo en la cual cada cual mantenga sus prioridades no va a ser fácil. En mi opinión hay un aspecto fundamental a abordar que tiene que ver con nuestra relación con el poder. En la medida en que alcanzamos pactos de gobierno con formaciones como el PSOE nos vemos obligados a ceder en parcelas que pueden ser básicas para algunos de los potenciales miembros de nuestro espacio político común. La solución pasa por renunciar a todo pacto de gobierno manteniéndonos en la oposición siempre que no podamos gobernar solos. Esta renuncia tiene un potencial coste, pero a la larga nos permitirá mantener una congruencia en el mensaje que nos de credibilidad.

El participar en la construcción de esta Izquierda Unida refundada resulta tan complicado como apasionante. Las expectativas de éxito son, no me engaño, limitadas, pero no está entre mis rasgos el negarme a luchar batallas perdidas.

Hola de nuevo Izquierda Unida

A mi padre se le llevan los demonios y me critica por inconstante y voluble. Sinceramente creo que se equivoca, mi pensamiento político evoluciona pero sin duda bastante despacio, sin embargo las circunstancias también cambian y a ello hay también que adaptarse.

Meses después de dejar el proyecto de Ciudadanos vuelvo a enrolarme en las filas de IU. Se que a alguno que me leeis de vez en cuando os puede resultar extraño, y aunque normalmente escribo más para mi mismo que pensando en que nadie me lea, la realidad es que mi contador de visitas indica que alguno os pasais por aquí a veces. Siento que a vosotros os debo una explicación de este cambio de rumbo de forma que podais condenarme o absolverme adecuadamente.

¿Qué ha cambiado? Muchas cosas me temo. En primer lugar me di por vencido en mi lucha interna en Ciudadanos por hacer del partido lo que siempre debió ser: izquierda no nacionalista. Pasados unos meses me doy cuenta que debí hacerlo antes pero me debía también a esos compañeros con los que compartía proyecto izquierdista dentro del partido.

En segundo lugar está la crisis económica actual. Luchar contra el nacionalismo que contamina la izquierda en España deja de ser tan prioritario cuando tantas cosas se están replanteando en el panorama político. Son momentos de cambio y presentan oportunidades de cambiar los paradigmas que nos han acompañado desde que tengo uso de razón. Ciudadanos sería, incluso en la versión que yo hubiera deseado, demasiado transversal en su ideología para que en las circunstancias actuales pudiera satisfacerme.

En tercer lugar está el propio cambio de rumbo que supone la caída de Llamazares en la última asamblea de IU. La pérdida de apoyo de los que defienden la colaboración con un PSOE que no deja de ser un partido conservador, así como las críticas que desde dentro surgen hacia la deriva confederal de IU me dan esperanzas de que se están dando los pasos correctos desde dentro. Planteada esta batalla interna creo que es mi deber arrimar el hombro.

Así pues aquí estoy ahora. La aparición del logo de IU en el blog sirve así entre otras cosas para simbolizar mi nueva adscripción política que se verá reflejada sin duda en mis entradas. Para aquellos que con ello perdais interés en volver a entrar en mi blog, un saludo con mis mejores deseos.

domingo, mayo 31, 2009

Impass económico, encefalograma plano político.

Sigo teniendo abandonado el blog. Quizás es que tengo demasiado trabajo, pero creo que es más bien un tema de falta de inspiración. El panorama político sigue tan plano como siempre, con el PP y el PSOE jugando a policía malo y policía bueno sin que la gente parezca darse cuenta de que les están dando gato por liebre. Ayer veía a Zapatero en mangas de camisa allá por Ponferrada escoltado por algunos comilitones vestidos de minero y se me llevaban los demonios. Claro que lo que realmente permite mantener la ficción de que nuestros amigos son algo más que un firme pilar del sistema que nos asfixia es un PP que o bien son tan estúpidos como para creerse su mensaje de austeridad en un mundo que se agarra al gasto público para evitar la zozobra total de la economía, o bien simplemente quieren ganar distancia del PSOE para recoger a los que se vayan cayendo del guindo.

Demasiado como para prestarle un minuto de atención. Mención especial tiene la estupidez de la izquierda real que ha decidido que en lugar de aprovechar tierras tan fértiles y clima tan propicio para sembrar un poco de pensamiento crítico y recoger una buena cosecha de votos, han decidido que es el momento de intentar quedarse con la mayor parte de tierras. Esto va especialmente por los colegas de IA que en lugar de buscar aunar fuerzas con IU han decidido que son el enemigo a batir. Claro que en IU también andan postergando la cacareada refundación hasta quién sabe cuando.

Ante perspectivas políticas tan desalentadoras sigo volviendo mis ojos hacia la fascinante situación económica. Se ha hecho evidente que tanta propaganda oficial de crisis en los meses pasados era la vaselina necesaria para que aceptáramos el ingente trasvase de fondos públicos al sector privado. No se si hubiera hecho falta dado el grado de anestesia en que se mueve la opinión pública, aunque otra cosa puede ser cuando llegue la hora de pagar el festín a base de recortes sociales. Realizada la operación se lanzan todos a una a propagar que la economía ya no está tan mal, buscando brotes verdes aunque sea a base de pintura. En un alarde de equilibrio en el vacío se utilizan ahora los indicadores de confianza como confirmación de que lo peor de la crisis está pasando, absurdo, puesto que los indicadores de confianza solo reflejan la masiva campaña de optimismo enviada, pero los indicadores reales de actividad siguen por los suelos incluso con las ingentes cantidades en políticas de relanzamiento económico. Siguen pensando que todo es un tema de confianza y se agarran a ello como un creyente a un crucifijo mientras el alud se les viene encima.

En mi actividad internautica de los últimos tiempos abundan las consultas a los indicadores que anticipen el siguiente estallido dentro de la mega crisis. El capital financiero creado sustentado en deuda anda dando tumbos de mercado en mercado buscando donde encontrar los beneficios o al menos donde refugiarse de la quema. Que dicho refugio haya sido la deuda pública, especialmente la americana, ha venido muy bien para evitar que los tipos de interés se disparen en estos tiempos, pero me sigue pareciendo lógico pensar que esta burbuja también estallará y se llevará por delante al dólar y al propio sistema financiero mundial Combinado con la emisión de dinero fresco a mi todo me huele a fuertes aumentos de inflación en el futuro que viene. Veremos.

Para acabar pongo a mis posibles lectores un enlace con un documento que da entre otras cosas una versión diferente de los porqués de que las luchas por el control de emisiones hayan pasado a las agendas oficiales. En resumen se razona que las emisiones de CO2 están condenadas a caer por la falta de recursos petrolíferos, y que lo de utilizar razones medioambientales resulta conveniente para no admitir errores y darse una pátina ecologista que dista mucho de reflejar lo que los grupos en el poder buscan. Su autor Pedro Prieto, publicado en Rebelión.

Colapso económico y financiero: algo más que una crisis "NINJA".

viernes, abril 03, 2009

Optimismo post-G20

Acabó el G20 con mensajes de optimismo. Nuestros admirables líderes se han puesto las pilas y han encontrado la piedra filosofal que tornará crisis en crecimiento... o a lo mejor no.

Si uno desbroza de la propaganda oficial el contenido real, las medidas que se han aprobado parecen de poco calado. Un aviso para navegantes contra la opacidad de paraísos fiscales, compromisos de mayor supervisión al sector financiero y una cierta insistencia en paquetes de estímulo cuya estrella es el aumento de fondos para el FMI. La conclusión parece clara, los grandes políticos del mundo han decidido que aparte de ciertos apaños en los mercados financieros el sistema funciona perfectamente, de forma que bastará una inyección de confianza para retomar la senda del crecimiento ilimitado.

La verdad es que uno no es quién para cuestionar lo que gente tan importante ha concluido, pero tengo la sensación de que a lo mejor se están confundiendo los deseos con la realidad. Entender la actual crisis como una serie de catastróficas desdichas que han resultado en una crisis de confianza resulta demasiado fácil para mi gusto. Yo sospecho que las cosas no pasan porque sí, sino que son producto de lógicas inherentes al propio diseño del sistema, en cuyo caso el no hacer básicamente nada nos envía por caminos peligrosos. Vamos a darle al enfermo dosis aumentadas de la misma droga de cuyo síndrome de abstinencia sufre, el endeudamiento, si bien esta vez público una vez que las arcas privadas no dan más de si. Es posible (ni siquiera seguro) que el enfermo reaccione, pero sin curar la enfermedad solo servirá para posponer lo inevitable. Cuanto más tarden en admitirlo más complicado será encontrar un tratamiento que evite el colapso.

martes, marzo 24, 2009

Allá va otros 1.000.000.000.000 dolares

Permitidme que lo ponga con todos sus ceros, que es que últimamente hablamos de billones como si tal cosa. Para poner un poco de perspectiva en la magnitud, hablamos de algo menos de 4.000 dolares por habitante de EEUU, a una familia con tres hijos como la mía nos correspondería 20.000 dolares.

El gobierno Obama se saca de la chistera un plan de rescate bancario ante el aplauso generalizado de la banca americana, la bolsa reacciona con subidas del 7%., Bank of America se apunta un 26% de subida. Pero ¿cómo funciona el plan Geithner?

La explicación es sencilla, el mercado financiero anda bloqueado debido a las dudas que generan en la viabilidad de los bancos la valoración de los famosos activos tóxicos. Se habla de valoraciones de mercado del 30%, lo que en la práctica supondría un reconocimiento de pérdidas de tal calibre que llevaría a la bancarrota a buena parte del sector bancario. Geithner apuesta por una valoración de los mismos activos muy superior, y pone el dinero público necesario para que los inversores compren los activos a un valor mayor sin prácticamente riesgos. Como una profecía auto-cumplida, la aparición de compradores (con dinero público en realidad) debería hacer que la valoración de los activos subiera de forma que los bancos por fin consigan un precio por ellos que no les lleve a la quiebra. Con dinero fresco y unas pérdidas limitadas los bancos dejarían de ver a sus colegas con desconfianza y pánico y el sistema bancario se volvería a poner en marcha lo que iniciaría la senda del crecimiento.

Pero un momento, antes de alejarnos por el feliz camino de la recuperación volvamos la vista atrás. El estado será ahora el propietario de una inmensidad de activos de dudoso valor, y el estado somos todos (bueno en este caso son todos los yankis). Las previsiones optimistas dicen que una vez puesto en marcha el sistema y recuperada la confianza las inversiones se venderán y al final se puede incluso ganar dinero. A mi me suena a confiar en la especulación futura como fuente de beneficio, pero supongo que es que soy bastante ignorante, porque después de lo que ha caído no parecería muy sensato esperar a ver si otra burbuja nos saca del atolladero. Por otra parte parece que si todo esto se cumple habrá inversores que se van a forrar sin arriesgar nada, mientras que si todo resulta un fiasco las pérdidas se las come papá estado. Nada nuevo por otra parte, como dicen los americanos “business as usual”.

Así pues no me extraña que la medida haya lanzado la bolsa. A los propietarios de acciones bancarias les acaban de hacer un regalo con muchos ceros, así que ya hay unos primeros beneficiados. Tampoco nos vamos a poner envidiosos porque alguna gente gane dinerito, ¿verdad? Otra cosa será si esta historia resuelve los problemas económicos que tenemos encima, algo que muchos economistas de esos que llaman críticos y que tan desprestigiados andaban cuando anunciaban la insostenibilidad del sistema no suscribirián. ¿Y que opinan estos pobres insensatos? A saber:

Algunos sostienen que nuestra economía se ha mantenido en los últimos años a base de generar endeudamiento (a un ritmo del 3% anual según algunos cálculos). Con los salarios contenidos, el beneficio excedente era prestado a los propios trabajadores para que lo producido se vendiera. La rueda ha seguido girando hasta que la magnitud de la deuda acumulada ha sido tal que se ha puesto en duda la capacidad de la gente para pagarla. A un sistema adicto al crédito, la contracción le sienta como a un drogadicto quitarle su dosis. El miedo genera aún mayor contracción del crédito y cual montaña rusa la economía de repente se hunde en picado. Ya no hay dinero para comprar casas (primera ronda) ni coches (segunda ronda), y tras ambos mercados caen todos los demás en cascada.

Si esta interpretación es correcta, las medidas que se están tomando serían tan inútiles para resolver el problema económico como reanudar sus dosis al drogadicto lo sería para curarle su adicción. Mediante la sustitución del endeudamiento privado por endeudamiento público solo se conseguiría en el mejor de los casos reactivar al sistema por un plazo de tiempo, pero como el círculo del endeudamiento tiene su límite, la caída es inevitable, y cuanto más alto hayamos subido en la escalada de la deuda más grave será el tortazo al caer.

Supongo que alguno pensará que son cosas de rojos irredentos. A los más escépticos les propongo que intenten encontrar una explicación alternativa por parte de los economistas del sistema que vayan más allá de decir que todo ha sido causa de unos banqueros codiciosos y estúpidos que prestaron a quien no debía.

¿Qué podemos hacer si esta interpretación de la crisis resulta atinada? Una alternativa sería eliminar de golpe la deuda acumulada de forma que la gente pueda iniciar de nuevo el ciclo del endeudamiento. Si a todos nos perdonan de repente la hipoteca es bastante probable que lo siguiente que hagamos sea irnos de vacaciones con el dinero que nos sobra y cambiar el coche viejo. Esto lamentablemente no parece que fuera una medida muy popular para todos esos inversores que a la postre son los dueños de nuestros préstamos y que verían sus fortunas desvanecerse. Efectivo sin duda, pero difícil de digerir. Podemos también tratar de cambiar las bases del sistema de forma que no se sostenga en un crecimiento continuo de la producción sino en una más racional satisfacción de necesidades, pero eso suena demasiado a socialismo, y no creo que quienes ostentan el poder político-económico estén por la labor tampoco.

Ante la falta de iniciativas a largo plazo, sigamos observando como nuestros políticos se ponen al servicio de los que mandan para intentar evitar la debacle. Veremos cuanto dinero público hay que inyectar para intentar volver a poner en marcha nuestra gripada economía. Yo no lo veo fácil, pero es posible que consigan sacarnos de esta, añadiendo otro piso al castillo de naipes. De lo que no me cabe ninguna duda es que sin cambios profundos el éxito será pasajero y solo alimentará un poco más el inevitable colapso final. Tan seguro como que en un mundo limitado el crecimiento ilimitado es una quimera.

miércoles, marzo 04, 2009

sábado, febrero 28, 2009

Diario de una crisis

Noticias
Un peor decrecimiento nubla los planes de gasto de Obama (Inglés, The New York times)

Opinion
Financiarización, crisis económica y socialización de las pérdidas (Vientosur, una explicación excedente de las causas de fondo que nos han traido donde estamos)

La culpa es nuestra

Hace un año, nuestro sibilino presidente afrontaba la crisis que nos asola negándola con el mismo desparpajo con el que el niño niega su culpabilidad ante cualquier desaguisado. Resulta un fenómeno curioso que se repite con todos y cada uno de nuestros dirigentes, es la misma desenvoltura con la que Aznar afirmaba que Irak tenía armas de destrucción masiva, o con el que Esperanza Aguirre monta un mini golpe de estado en la Comunidad de Madrid y luego mira con cara de inocente monja beata. Lo de las últimas semanas de escándalos destapados en el PP parece que profundiza aún más en el problema, con los dirigentes del partido rasgándose las vestiduras ante una supuesta persecución cuando las pruebas de los delitos resultan absolutamente abrumadoras.

Que la mayoría de los políticos en el poder carecen de vergüenza a la hora de mentir a sus votantes y “súbditos”, es algo que ya damos por descontado, pero resulta absolutamente sorprendente la falta de reacción por parte de los engañados que sufrimos todas las consecuencias de los desaguisados. Tipos sobre los que recaen evidencias de corrupción resultan elegidos mayoritariamente por los ciudadanos a los que ha robado y estafado, dejándonos nuestra única esperanza de que paguen sus culpas en manos de que aparezca algún Garzón que los meta en la cárcel o los haga pasar al menos un mal rato. Las cúpulas de los partidos afectados hacen cábalas electorales para estimar si es mejor dejar al sinvergüenza corrupto en su cargo a la espera de que escampe, o si conviene destituirle para poder presumir de limpieza y poder acusar al partido de enfrente de no hacer lo propio.

La pregunta necesaria es ¿porqué tragamos con todo esto? ¿Porqué aceptan los votantes mentiras tan evidentes y desmanes tan obvios? ¿Es que la gente es tan imbecil como para creerse las miserables excusas trufadas de victimismo y lamentaciones de persecuciones insostenibles incluso para el más paranoico? Supongo que es el caso en un porcentaje de gente, pero me niego a aceptar que la estupidez esté tan generalizada. Hay otro ingrediente que resulta clave en este podrido guiso que permite a esa caterva que sigan haciendo de su capa un sayo y que se rían de todos nosotros, un ingrediente que tiene que ver con la apelación al espíritu de la tribu y que alcanza sus máximos exponentes en la política local en manos de los nacionalistas. El sistema consiste en convertir la política en una lucha entre dos bandos enfrentados, de forma que una vez que consigues que la gente se identifique con uno de los dos bandos su lealtad y seguidismo está casi garantizada. La racionalidad desparece sustituido por el mucho más primario sentimiento de defensa del grupo ante el ataque exterior.

Para que todo funcione según estas pautas resulta necesario polarizar a la población, y para ello se ha construido un sistema bipartidista a partir de una normativa electoral absolutamente perversa; bipartidismo que se ha extendido a los medios de comunicación dando lugar a una corrupción casi peor que la económica, en la que los periodistas han renunciado a toda ética para convertirse en engranajes de este juego que nos roba la democracia. Por detrás de esa casta de políticos en el escaparate se encuentran las personas que manejan el poder económico que son los grandes beneficiados de la falta de soberanía de la gente, y que mantienen un control absoluto sobre quien accede o no al poder gracias a su dominio de los medios y de la capacidad de prestar el dinero para las costosas campañas de publicidad que se necesitan para mantener a la gente en este estado de estupidez y engaño.

miércoles, febrero 25, 2009

Diario de una crisis

Noticias:

El director de la Reserva Federal dice que la crisis se extenderá durante todo el año. (Inglés, The New York Times)
La producción de vehículos se desploma un 53% en enero. (El Mundo)
El colapso de la inversión hace caer a la economía en barrena (Inglés, The Independet)

Opinión:
La flexibilidad deja paso a las virtudes de la rigidez (Inglés, Financial Times, sobre como las rigideces del mercado son positivas en tiempos de crisis) (Leer para creer, añado, deben ser una panda de rojos)

lunes, febrero 23, 2009

Diario de una Crisis

Para el día de hoy:

Noticias:
La Bolsa de Madrid pierde otro 0,83%, Eurostock cae 0,63% (El Pais a las 18:00)
Deutsche Bank prevé que el PIB de Alemania retroceda un 5% en 2009 (El Pais)
EE UU negocia la nacionalización de hasta el 40% de Citigroup (El Pais citando artículo de Wall Street Journal)

Opinion
La marcha inexorable de la bancarrota capitalista mundial (Rebelión sobre el negro panorama que avecina al sistema)
Los Estados se meten en el papel de banqueros (Publico sobre la crítica situación de la banca mundial)
Bancos en el límite (Inglés, The New York Times, sobre la necesidad de nacionalizar la banca americana)

viernes, febrero 20, 2009

Diario de una crisis

Cuando uno escarba un poco en las noticias económicas se encuentra con una cierta unanimidad al respecto de que la magnitud de la crisis-colapso que ya tenemos encima no tiene precedentes. He decidido poner en blanco sobre negro lo más catastrófico que encuentre para compartirlo con los que esporádicamente entren en mi blog.

Para el día de hoy:

Noticias:
La Bolsa de Madrid pierde otro 2,51%, Eurostock cae 3,34% (El Pais a las 15:00)
SAAB se declara en quiebra (El Pais)
Fitch califica la deuda de Caja Castilla La Mancha como ‘bono basura’ (Finanzas.com)

Articulos:
¿Va a estallar Europa Oriental? (Rebelión, traducido de CounterPunch)
Billetes de 100$ como papel higiénico. (Inglés, Whasington Post sobre posible hiperinflación)
Mas miedo, menos esperanza (Inglés, The New York Times, sobre funestas previsiones)

jueves, febrero 19, 2009

Adios Ciudadanos

Bueno señores, nada dura para siempre, y en este caso mi pertenencia a Ciudadanos creo que llega a su fin. Mi distanciamiento en los últimos meses creo que es achacable a ambas partes, y merece una explicación.

Por un lado Ciudadanos no ha querido convertirse en un partido que haga la competencia real a los partidos que llamándose de izquierdas en realidad son sobre todo nacionalistas, quizás por evitar conflictos internos con la gente que desde el principio mantuvieron otros principios. Presiento una definitiva deriva hacia posiciones indeterminadas/populistas tipo UPyD con las que no quiero tener nada que ver.

Por otra parte, la crisis económica que nos ha explotado ha ido convenciéndome de la necesidad imperiosa de proponer alternativas más radicales a las que Ciudadanos no va a llegar. El tema del nacionalismo no puede en estos días ser el que centre el pensamiento político de nadie que no tenga una visión obsesiva al respecto. Es la hora de la economía, y para esta guerra Ciudadanos va a resultar poco util.

En Ciudadanos ha habido y sigue habiendo mucha gente estupenda. Queda en su mano el intentar que el barco no derive hacia posiciones de las que algún día nos tengamos que avergonzar todos los que hemos pertenecido al partido.

viernes, febrero 13, 2009

El odioso papel de las clases medias.

Inauguro casi el 2009 con un pequeño cambio en el diseño del blog para incluir un más que merecido link con la página de Rebelión (no es que vayan a reventar su página con los magros lectores de mi blog, pero lo considero un merecido homenaje a mi principal fuente de inspiración estos días).

Digo que inauguro el 2009 porque he descuidado bastante en los últimos tiempos el realizar entradas en el blog. No se los demás blogueros, pero yo escribo fundamentalmente como una forma de plasmar pensamientos que tienden a ser obsesivos y que una vez escritos quedan en cierta medida “exorcizados”. Si no he escrito últimamente es porque el cuerpo me pedía leer y observar mucho más que decir. Me siento fascinado ante la confusión con la que el mundo está afrontando la crisis económica, que se nos administra en dosis no por parciales menos demoledoras. Resulta estúpido seguramente, pero creo que me lo tomo como quien ve una película, sin acabar de interiorizar que yo soy sujeto además de espectador de lo que ocurre.

Entre mis lecturas habituales como decía al principio, mis favoritas estos días vienen de la página de Rebelión. Esta mañana he leído un artículo al respecto de las clases medias titulado La crisis económica y la clase media que me ha resultado interesante y a su vez turbador. Alberto Moncada hace referencia a Ana Arhendt en su concepción de la clase media como protección del sistema que impide la revuelta de los desposeidos, para acabar preguntándose por la posible reacción de dicha clase media ante la presente crisis:
La clase media, sin embargo, ha sido indoctrinada en el respeto a la moralidad y a la legalidad. Cree en la meritocracia, en el trabajo y en las lealtades aunque la vida les vaya enseñando que esa fe no siempre tiene fundamente racional. Muchos miembros de la clase media emergente creen que el éxito es fruto de la perseverancia y el sacrificio laboral, de subir peldaños a base de esfuerzo. Es la filosofía del sueño americano que, como decía un colega, para tantos es una pesadilla.

La educación de la clase media nos ha privado de recursos para reaccionar frente a la presente crisis. Nuestra educación nos lleva hacer una especie de acto de fe en el poder político y en el económico, fiarnos de ellos y cuando nos han fallado o nos han engañado, somos impotentes para reaccionar, no tenemos músculo organizativo para hacerlo.

Pero si algo teme la clase media es dejar de serlo, bajar de posición, dejar de marcar distancia con los de abajo. Y entonces la pregunta sería: ¿Cual será su actitud cuando la presente crisis se profundice y empecemos a perder los empleos y los trabajos que nos son propios y creíamos seguros?.

Desde el punto de vista de alguien poco leído como yo, el planteamiento concreta ideas que intuitivamente siempre había compartido y da juego para elaborar en varias direcciones.

Se me hace evidente que la existencia de una amplia clase media es un elemento re-distributivo que el sistema debe consentir para su propia supervivencia. Ese grado de re-distribución constituye un precio necesario para mantener a la sociedad dormida y evitar el conflicto social. Eso nos lleva a preguntarnos ¿cómo de grande y como de “media” debe ser esa clase para jugar el papel necesario? La respuesta es que debe ser suficiente para garantizar mayorías políticas en nuestras pseudos-democracia, y que sus niveles de renta deben ser los mínimos para que sus miembros consideren que ganan más que pierden con el mantenimiento del status-quo. Ambos factores son subjetivos y cambiantes, de forma que con un adoctrinamiento suficiente se puede conseguir que gente a los que las interminables jornadas laborales y la precariedad les impide tener tiempo libre e incluso poder tener familia, gente que vive en realidad esclavizada y asfixiada por las deudas, se consideren clase media privilegiada por poder acceder a un mínimo nivel de consumo y se apresten a mantener el sistema que les explota. A menos conciencia, más barato le sale al sistema mantener una guardia pretoriana que le asegure la subsistencia.

El grado de eficacia que dicha estrategia tiene resulta desolador. Basta con preguntar a tu alrededor para constatar que todo el mundo es clase media, lo que implícitamente supondría que todo el mundo cree que tiene motivos para que el sistema se mantenga como está.

El odioso tema de la cultura del mérito (de la que ya he echado pestes antes en este blog) resulta un elemento imprescindible para dar algún sustento racional y justificar lo que en realidad es una actuación egoísta y cobarde de los que tenemos el dudoso mérito de pertenecer al citado grupo. El nacionalismo resulta perfectamente conveniente para que baste con esa misma clase media en unos pocos países para constituirse en garante del sistema a nivel mundial, abaratando de nuevo sus costes de conservación en términos re-distributivos.